La importancia de potenciar la asertividad desde la infancia

La asertividad es la capacidad de expresar nuestras opiniones, deseos y emociones de manera directa, sincera y correcta, en el momento adecuado, sin afectar los derechos propios ni ajenos.

A veces, reprimimos lo que queremos decir por inseguridad, falta de confianza e incluso miedo. Pero esa respuesta no es conveniente, ya que crea frustración. No ser asertivos puede llevarnos, por un lado, a la pasividad, que provoca insatisfacción; o bien, a la agresividad, es decir, a perder la paciencia y soltarlo todo de sopetón de manera airada.

Asertividad en la infancia

¿Para qué sirve la asertividad?

La asertividad es una herramienta de comunicación fundamental para vivir en sociedad y conseguir lo que uno quiere o necesita sin perder el respeto a sí mismo ni a los demás. Esta capacidad se aprende desde los primeros años de vida y es una habilidad imprescindible en el desarrollo socioemocional de nuestros niños y niñas.

  1. Permite expresar nuestras opiniones en libertad o pedir algo con naturalidad, de igual a igual.
  2. Facilita defender un punto de vista ante un interlocutor sin estar a la defensiva por pensar diferente.
  3. Ayuda contra la manipulación emocional o ideológica.
  4. Fomenta la escucha activa y la responsabilidad individual.
  5. Desarrolla la empatía hacia a los demás, así como la autonomía personal.
  6. Permite expresar las emociones negativas sin molestar a otros.
  7. Contribuye a decir "no" en las situaciones adecuadas.
  8. Posibilita expresar nuestras emociones positivas sin complejos.
  9. Ayuda a resolver problemas cotidianos sin frustración ni ira.
  10. Sirve para defenderse frente a los ataques de los demás (envidia, crítica, mentira) de forma inteligente y mesurada.

Asertividad en la infancia

Consejos para educar en la asertividad

La falta de asertividad lleva a tratar de complacer siempre a los demás, alimenta la baja autoestima, la inseguridad, el sentimiento de culpa, los ataques de ira… En definitiva, a sufrir emocionalmente, algo que no deseamos en absoluto para nuestros hijos.

Por eso, es importante que la educación en la asertividad comience cuanto antes, tanto en casa como en el aula:

  • Da un buen ejemplo como adulto. Si en casa mostramos respeto en la comunicación, tanto con nosotros mismos como con los otros miembros de la familia, estaremos plantando la semilla de la asertividad en los más pequeños. Practiquemos la escucha activa y la confianza para comunicarnos en familia.
  • Condena cualquier falta de respeto hacia otra persona del entorno y enseñarles cómo decir las cosas sin ofender.
  • Usa el diálogo constructivo y la empatía para solucionar los conflictos sin indiferencia, órdenes, amenazas o desprecio.
  • No censures las opiniones o deseos de los niños. La censura lleva a la pasividad o a la agresividad, precisamente aquello que queremos evitar desarrollando la asertividad. En caso de que estén equivocados, puedes explicar los motivos de ese error.
  • Ofrece ayuda para reconocer y manejar sus emociones negativas, como la ira o el miedo.
  • Deja en sus manos la responsabilidad de tomas de decisiones sencillas (qué cenar hoy, dónde ir a pasear, qué ropa ponerse, etc.)
  • Anima a utilizar el “yo” para expresar cómo se sienten en vez del “tú”. Por ejemplo: “Yo me siento así cuando dices…”, en lugar de “tú me haces daño al decir…”.
  • Enseña a negociar cuando quieren algo o buscan soluciones. La negociación lleva implícita el diálogo y la posibilidad de obtener o de ceder, un aprendizaje beneficioso para toda la vida.
  • Fomenta la opinión propia enseñándoles a decir “no” cuando algo no les conviene o no les convence.
  • Explica el valor de la perseverancia para conseguir sus objetivos, ya sea estudiando o practicando deporte.

Asertividad en la infancia

Libros recomendados para la asertividad

La lectura puede ser de gran ayuda como ejemplo de la vida real y de las relaciones sociales. A continuación, encontrarás libros recomendados para educar niños asertivos:

De 3 a 5 años

De 6 a 12 años

Literatura juvenil