Lectura fácil

Paloma Jover -autora de este artículo- es editora, profesora asociada del Departamento de Educación en la Universidad de Comillas, conferenciante y asesora de literatura infantil y juvenil.

Leo en la cabecera de esta sección que Somos editores, diseñadores, escritores, ilustradores, libreros y bibliotecarios. Somos padres y somos maestros. Somos, sobre todo, lectores… y hacemos lectores.

Porque –por mucho que haya quien aun se empeñe– la lectura no es deber, sino derecho y privilegio inexcusable.

El deber (nos) corresponde a las editoriales, a los maestros, a los padres y a otros mediadores que de un modo u otro hemos de poner en manos de los niños y niñas libros accesibles y de calidad incuestionable en formato, imágenes y textos. Libros para todos.

Afortunadamente, es frecuente ver en nuestras aulas convivir a niños y niñas con muy diversas necesidades de aprendizaje y distintos niveles de desarrollo lingüístico y comprensivo.

Es imprescindible que puedan compartir, junto al aprendizaje curricular y vital, el imaginario cultural colectivo que encontramos en los libros.

Es imprescindible que tengan puerta de entrada a esa ficción que les permitirá poner nombre a su emoción, disfrutar de la experiencia del personaje o pasar un buen rato.

Facilitar el acceso a las historias que hay en los libros requiere tener en cuenta una serie de normas muy concretas relacionadas con la longitud de las frases, la selección de vocabulario, la disposición del texto y las ilustraciones, etc. De esta forma, personas con necesidades específicas o dificultades en el idioma pueden leer en el aula los mismos libros que sus compañeros. [libros de lectura fácil: cómo son]

La riqueza de una lectura comunitaria, aquella que se realiza en las aulas, no puede dejar fuera a nadie porque el libro sea largo, complicado o no cumple ciertos requerimientos. Este valor de la lectura en grupo va mucho más allá de comprender una historia común que le pasó a unos mismos personajes; es poder compartir con el compañero de al lado en qué me afecta la trama, con cuál de los protagonistas me identifiqué más y en qué ha cambiado mi vida después de leer ese libro.

Por eso, es hoy tan urgente la publicación de estos libros, llamados de lectura fácil, que permitan compartir –a todos- las historias, emociones y vivencias dentro y fuera del aula.

  

Libros de Lectura Fácil